Otras publicaciones

domingo, 21 de mayo de 2017

Vida

Los desvelos tienen nombre. No de alguien únicamente.  A veces son vidas de las que no sabemos nada.

El ser humano tiene en el mismo ejercicio de su libertad la posibilidad de arriesgarse o no. Desde afuera, con los supuestos ajenos es fácil decidir pero cuando nos vemos obligados a dibujarnos en eventuales situaciones, corremos riesgos.

Escuchar lo que no queremos, de la boca que jamás hubiésemos querido, nos deja ante la obligación de decidir arriesgarnos o no.

Dice la frase "el que avisa no traiciona" y es esa, quizás,  una forma de suspendernos en el tiempo y en un espacio al que -depende la circunstancia- podemos dejar de pertenecer rápidamente.

Si sucede, ya sé lo que pasará.
Puede suceder.
Sin embargo uno insiste en creer que las cosas quizás no vayan a ser tan hostiles, pero en el fondo sabemos que lo serán.

Luego llegará el tiempo de los culpables, miraremos para otro lado.

Lo que era bueno, ya no lo será tanto.

En este mundo en el que evangelizar filosofías baratas de mentes disociadas del corazón es tan recurrente, algunos no deberíamos exponernos tanto.

Le tenemos miedo a algunas palabras y otras las escupimos como dardos sin sentir espanto.

Decidir... esa es la historia.

viernes, 12 de mayo de 2017

La puerta

Los últimos días, algunas charlas me han llevado a una idea gráfica que sirve mucho para plantearse la vida.  La puerta se hizo para entrar o salir, no para quedarse parado bajo el marco. El que se queda ahí, molesta. No entra. No sale. Molesta al que quiere entrar. Molesta al que quiere salir.

La vida es eso.  Cuando uno abre una puerta siempre espera algo: los pesimistas, algo que los ahuyente, casi como si fuera un mecanismo de defensa que los aleja de cualquier nueva oportunidad o riesgo (para estar a tono con la naturaleza pesimista).  Los optimistas suelen desilusionarse a menudo pero tienen un plan B para hacer que la decepción sea revertida con alguna idea creativa que termine haciendo que todo luzca como esperaban.  

Las puertas fueron hechas para separar lugares, para apartar ambientes, para que cada uno pueda ser un lugar en sí mismo aunque esté dentro de otro gran espacio.  Es la vida misma. 

Cuando abrimos una puerta nos estamos dando la oportunidad de encontrar nuestro lugar en el mundo: la puerta de una universidad, de un auto, de una casa, de un café.  Quizás después de la puerta que abras hoy, tu vida cambie para siempre ¿lo pensaste?

Quizás lo único necesario sea hacerlo con la convicción de que más allá del resultado, la intención es que sí funcione. 

Que no haya puertas a medio abrir por las cuales pasen cosas pequeñas que estorben o por las cuales cualquiera puede espiar el íntimo momento de uno mismo abrazando sus sueños.

A veces son muy necesarios algunos portazos, aprender a dejar en el pasado lo que es del pasado, aprender a acotar el mundo a presencias de calidad porque en la moda como en la vida, menos siempre es más.

Es cierto que la vida nos puede sorprender, pero de alguna forma tengo la impresión de que eso no sucede hasta que no podemos desligarnos de esas viejas costumbres, de personas que no nos dejan nada y que se quedan ahí paradas, bajo el marco de la puerta, haciendo que la luz entre a medias y dejando en nuestra retina una imagen que se nos clava como una espina.

A veces son necesarios algunos portazos, aprender a dejar en el pasado lo que es del pasado, aprender a acotar el mundo a presencias de calidad, a presencias reales, a presencias genuinas.  La gente indicada no va a darnos beneficios, va a hacernos mejores personas y eso es algo que queda para siempre.  Aún esos que nos hacen mejores personas, cuando se van, cierran la puerta porque hicieron su tarea.

No se trata de terminar mal.  Se trata de terminar.  Cerrar la puerta a lo viejo para descansar, volver a abrir la puerta y dar así, paso a lo nuevo.

Cerrá tu puerta. Acostate. Mirá el techo y decí: "estoy list@ para lo que viene". Así será. Mañana será otro día, aparecerán otras puertas y detrás de cada una de ellas, una nueva oportunidad.  
Voy a estar deseando que elijas la mejor.

Por cuestión de respeto no voy a dar el nombre de las dos personas que me inspiraron estas líneas pero, conociendo mucho a una y casi sin conocer a la otra, GRACIAS.  
Nada de lo que viven los demás pasa por mi costado sin ser un mensaje.



sábado, 6 de mayo de 2017

Ahí viene el sol

Hoy me desperté y vi el cielo de un color fucsia estridente mezclado con anaranjado y con un celeste que hacía todo por sobrevivir.

No es que no haya visto estos colores antes, no es que sea este el mejor cielo, no tiene nada de especial (astronómicamente hablando).  Lo especial tiene que ver con cómo lo veo hoy.

Hay una frase que repite alguien a quien adoro y dice "uno conoce a la pareja de uno cuando se separa" y si bien no puedo dar demasiada fe sobre este comentario, sí creo que tiene que ver con el sabor de la despedida y con la forma en la que actuamos cuando algo ya no funciona.

Tener que despedirse es una forma de matar algo nuestro, es saber que nos va a faltar parte de nuestro folklore, de nuestra falaz armonía que está abrazada siempre más al miedo que a los propios deseos.  Es que en las despedidas se siente miedo más allá de cualquier convicción.

Hoy miré el cielo y se veía distinto, como más encendido, como más vivo, como si quisiera demostrarme que es lindo y está ahí para mi, como si quisiera implorarme que no lo cambie por otro cielo.  Parece una locura pero las despedidas, en definitiva, son eso.  Tener que decir "adiós" es una forma de crecer, ya lo dijo Cerati y a veces es parte de elegir lo mejor, de quedarnos con lo que nos representa un desafío, con lo que nos va a obligar a romper algunas costumbres porque algo mejor nos espera.

Ahí viene el sol, amenaza con mostrarme su mejor versión, con darme su calor un día más para que no me olvide jamás que fue mi compañía muchas veces, que fue testigo de cosas que ni yo misma se; viene feliz porque sabe que siempre le agradecí que estuviera.

Ahí viene el sol y se me llena la retina de imágenes de los momentos en los que fui muy feliz.  Sólo vienen esos momentos y esa es una elección inconsciente de lo más atinado que puede sucederme hoy.
De fondo, la voz de George Harrison me acaricia los oídos y me deja soñar un rato más.  Me invita a pensar en los motivos que hubo para que cada cosa sucediera, porque por más Dios y estrellas en el cielo, el camino se hace andando.  Tuve muchos motivos, muchos sueños que parí en este mismo balconcito que hoy veo tan perfecto.

Me invade una pregunta: ¿debería uno irse de los lugares en los que se animó a soñar grande? y la respuesta llega con este sol.  Por supuesto que sí, porque hay mucho más ahí afuera.

Mientras algunos buscan ganarle a otros, yo sigo la batalla más dura pero la única que me importa.  Algún día voy a mirarme al espejo, voy a tener mis ojos grandes llenos de arrugas, voy a tener mis aritos de perlas, voy a sonreír y voy a decir "siempre elegí bien, gracias Dios".  Uno no se puede equivocar demasiado si entre tanta lógica le da lugar al corazón.

Me deseo un buen viaje... a muchos lugares en los que brille el sol, a muchos lugares en los que siempre haya algo por aprender y gente a la que admirar, a lugares donde podamos pasar largas horas con amigos de esos que siempre saben estar, a muchos lugares en los que la gente "importante" valga por lo que guarda en esa caja fuerte a la que llamamos corazón.
 

jueves, 4 de mayo de 2017

La ballena azul

Los tres fenómenos de la semana tienen que ver con las nuevas tecnologías, con las nuevas opciones para recibir mensajes y decodificarlos.  

En las últimas horas, la caída de WhatsApp casi deja sin aliento al 90 por ciento de los usuarios que, por lo que duró la caída del servicio, se empezaron a preguntar qué era lo que pasaba antes de que existiera esa red social, qué hacían.  Cada uno hace de su vida y su tiempo lo que quiere, así que es irrelevante mi opinión en algo así de subjetivo, sin embargo no deja de ser llamativa la reacción generalizada ya que hay gente que pensó en demandar a la empresa por la caída de la prestación como si se tratara de una falla en la cobertura de una prepaga ante una situación de emergencia particular.  

Otro de los temas que está acaparando la escena de las comunicaciones y que despierta opiniones encontradas es el fenómeno "13 reasons why".  Es una serie original de Netflix que cuenta con la producción y la -ahora- defensa de una de las mega estrellas del público adolescente Selena Gómez. 

13 REASONS WHY relata la historia de una joven que decide suicidarse y dejar audios para que los "aparentes" responsables del bullying que la condujo a encontrar una salida en el suicidio fueran entendiendo que sin sus conductas, ella no se hubiese quitado la vida.

El tercero y (para mi) más importante de los temas tiene que ver con Blue Whale o La Ballena Azul, un juego que invita a los participantes a formar parte de una especie de sociedad secreta en red donde los jóvenes que son aceptados reciben instrucciones de diferentes retos (50 según detallan algunos medios) que ponen en riesgo sus vidas pero que, al ser superados, deben ser reportados al administrador del sitio mediante una prueba de vida. La culminación del juego está representada por un sacrificio humano propio, previa publicación en las redes sociales de un mensaje del tipo "...soy sólo un fantasma", "este es simplemente el fin", "el sentido se pierde" o simplemente "la culpa es de la ballena".

El origen del nombre se remonta a un dato de la naturaleza, la ballena azul busca encallar cuando ya no tiene más fuerzas y decide morir.  De alguna forma, el nombre intenta representar la voluntad de los que buscan ingresar al juego, jóvenes que no encuentran amor ni comprensión y que en el afán de pertenecer terminan en este macabro ritual. No es absurdo que esta práctica sea destinada a adolescentes, aprovechando la confusión, la tristeza, la incomprensión, la dificultad misma que conlleva atravesar esa etapa de la vida.  

Muchos padres están desesperados y se preguntan ¿Cómo es posible que un chico ingrese en eso?  o lo que es peor, piensan "mi hijo no entraría jamás en algo así".  Quizás sea ese el mayor error.  ¿Quién sabe lo que pasa por la mente humana?  Digamos que con ver las noticias, basta.  Cada vez que alguien comete una locura, no falta el testigo, el familiar, el amigo, el vecino que dice "jamás me imaginé esto, era una buena persona" y en ese caso estamos hablando de adultos.

"Problemas de chicos, problemas chicos" dice la frase.  Ya no es una cuestión de edades.  Los jóvenes están años luz de ventaja sobre sus padres. Entienden de tecnología, de privacidad (cuando quieren esconder algo) y entienden mucho mejor esto de "buscar pertenecer".   

El juego nació en Rusia, el autor es un joven de 21 años.  En nuestro país es mayor de edad pero si lo pensamos detenidamente, es un adulto primario, está más cerca de la edad de las "víctimas" que de la edad de cualquiera de nosotros.  Cuando le preguntaron a Philip Budeikin (21) por qué había creado esto, él respondió:   

“Sí. Realmente lo hice. No se preocupe, usted entenderá. Todo el mundo va a entender. Murieron felices. Les di lo que no tienen en la vida real: calidez, comprensión y comunicación”.

De todo el asunto, la respuesta de él, más allá de lo siniestra y escalofriante, termina confirmando que estamos rodeados de gente vacía.  No importa si son padres, hermanos, amigos, familiares o simples contactos en las redes sociales.  El marido coqueteando en Facebook con alguna mujer, la mujer buscando a su primer amor en Twitter, los hijos con la cabeza pegada a la pantalla las 16 horas que están despiertos, los novios de la mano y ocupando la otra con WhatsApp.  

Nos juntamos con otros para llenar el vacío que nos dejan las redes sociales, cuando la lógica sería espectacularmente inversa "llenar el vacío de no estar con los que queremos usando las redes sociales".

Yo no me preguntaría tanto por qué un chico de 21 años captó la atención de tantos adolescentes sino, por qué no somos capaces de valorar las cosas que decidimos -por soberbia- llamar "simples" de la vida.  Qué no nos asombre que otro se lleve lo que no vemos.

Es cierto, hay relaciones que van a durar mucho gracias a las redes sociales.  Es cierto, ahí mostramos sólo lo que nos gusta de nosotros.  Es cierto, ahí somos impunes. No nos importan los sentimientos, no nos importa el sufrimiento ajeno.  Si alguien se droga lo estigmatizamos pero jamás nos preguntamos por qué, hablamos a sus espaldas pero no somos capaces de usar estas mismas herramientas para decir "estás bien?, nececitás que hablemos? un abrazo?" Es cierto... "garpa" mucho más mostrar la frivolidad aunque el 50 por ciento de las personas se sienta sola en sus proyectos y sienta que no ve su futuro.  Es cierto todo.

Estamos demasiado ocupados. 
  
No nos extrañemos si un día, al levantar la cabeza, nos damos cuenta de que estamos realmente solos.


viernes, 28 de abril de 2017

Ella

Con cada muerta se alimentan las religiones y se leen discursos que hablan de lucha y de "vamos pibas" como si estuviéramos todos locos! No es ciencia ficción. Estamos a años luz de las soluciones porque hay más diseñadores y publicistas pensando frases de impacto que abogadas, fiscales y juezas con ganas de llevar el cambio necesario al lugar indicado. Que queremos que sepan lo que es el feminismo, está claro. Que queremos arreglar este espanto, no.

Algún tiempo atrás alguien comentaba en una vieja publicación que hice: "amo tu lucha, amo verte indignada,  amo..." . Pura poesía.  Eso fue hace 6 meses. Del 1ro de abril a hoy van 27 mujeres muertas (en su mayoría luego de ser violadas).

Con todo respeto, lucha es la que cada mujer batalla sola minutos antes de morir.  El resto es decorado. Tan decorado como soy yo en esta historia.

Cuando murió Micaela todas las fotos de perfil eran de ella con la remera del #NiUnaMenos pero antes, mientras la buscaban sus padres, no compartían su foto. El amarillismo nos supera.

Desapareció Araceli y por ser una piba de San Martín se trató el caso con el desprecio que reciben "los del conurbano". O debería decir "recibimos".

Lamento mucho seguir sintiendo que llevamos esto a un costado fanático que resalta aún más nuestra debilidad ante los ojos de quienes son capaces de tratarnos como cosas. Hacernos sentir poderosas nos convierte en minas que van a la calle a inmolarse porque no hay un sistema legal que nos ampare ni nos proteja.

Matar es demasiado barato en nuestro país. Mientras siga siendo así, todos podemos aparecer en bolsas, en cajas o simplemente no aparecer.

No pasa un mes desde la aparición del cuerpo de Micaela y ya estamos ante otra noticia, que por reiterada, pareciera que va perdiendo su cualidad de espanto.  En el medio hubo muchas más y no nos alcanza el tiempo para aprendernos los nombres.

La moral humana es nuestro héroe y nuestro verdugo.  Cuando suceden casos que estremecen a la sociedad se oye un sollozo que corea con indignación un "qué hijos de puta".  En plural.  Porque sabemos que son los que son y son los potenciales.  Si por casualidad alguna persona se dejara llevar por la ira y pidiera pena de muerte, saldrían muchos a decir que no porque quitar la vida a otro es una barbaridad y porque Dios... y porque "para algo está la justicia".

En el medio aparecen los análisis discursivos que sostienen que decirles "hijos de puta" es otro abuso contra el género.  Nos deja pensando, sí.  Definitivamente no cambia la historia.  Todo sigue este curso deprimente.

Para mi la justicia no existe más que en el obrar de cada uno de nosotros, con nuestras reglas, nuestras miserias, nuestros resentimientos, nuestras sobras humanas.  Lo que existe es una ley, que fue escrita en tiempos remotos en los que ser una porquería humana no era tan grave en algunas circunstancias y donde ser un criminal muchas veces dependía del tipo de víctima.  Los tiempos cambiaron, algunas leyes también, pero mientras haya quienes defiendan legalmente a criminales, las penas serán leves y seguirán siendo el principal motivo de semejante avalancha de abusos.

En Argentina tipos como Pierri defienden a tipos como Mangieri, sabiendo que el portero fue un tirano que robó algo que nunca va a poder devolver, una vida.  Entonces es cuando me pregunto qué pretendemos como sociedad si la regla con la que medimos las cosas no tiene que ver con la vida sino con quién es el asesino o quién es el asesinado.  No evolucionamos mucho con respecto a aquel momento en el que los esclavos eran negros porque "los negros servían sólo para ser esclavos".

No te metas. No hables de esto porque no te conviene, no digas lo que pensás porque te van a putear, no te metas con las agrupaciones porque te van a saltar a la yugular.  Y así estamos.

Estos seis meses se llenaron muchas plazas y calles y hubo muchos carteles rosados y se repitió #NiUnaMenos pero no deja de ser una publicidad y, perdón, pero es mi sentimiento y mi pensar.  De qué sirvió?  De qué sirve?  Tenemos un Congreso lleno de estúpidos y estúpidas (que para el caso es lo más triste) que decretan el día del vino con celeridad pero que están rogando cumplir su mandato para librarse de elegir lo que necesitamos de verdad.

Obvio que nos van a matar, la muerte en nuestro país es la peor epidemia.  Me permito creer que esto no tiene que ver con el género sino con el status.   Muchos de los que hoy se horrorizan con estos casos no dijeron nada cuando el retrógrado dueño de prostíbulos Zaffaroni consideró que una violación con la luz apagada resultaba una vejación "no tan traumática" refiriéndose al caso de un menor abusado. No me queda otra opción más que pensar que somos un par de monos con telefonía de avanzada, aparentando y transcurriendo miserablemente; todo lo pasamos por el tamiz de la política y todo lo llevamos a ese lado pero no desde una mirada aguda y crítica, sino desde una mirada futbolera, como si se tratara de bandos.

Hace pocas horas encontraron un cuerpo enterrado en la casa de un hombre que había sido citado a declarar por la desaparición de Araceli.  Los medios publicaron su cara y le taparon los ojos.  Me conmueve y me llena de ternura cómo se cuidan ciertos detalles. No le publiquemos la cara, mirá si el cuerpo no es de Araceli y nos hace juicio!  Finalmente era ella.  Me quedo en el tratamiento de la noticia, no hay noción de lo importante.  Buscamos a Araceli, si en el proceso se encuentra otro cuerpo en la casa de un sospechoso, ¿por qué lo cuidamos?

A ver!!!  Tiene un cuerpo enterrado en la casa!!!  Un cuerpo enterrado!!! Un cuerpo!!!

¿Qué nos pasa que no podemos poner el foco en las cosas importantes?
¿Por qué cuidamos la identidad de gente que no sirve para nada?
¿Cómo es posible que en estos tiempos de tantos logros femeninos, no podamos -con la cantidad de mujeres que llegaron al Congreso- meter presión seriamente para endurecer las penas?
¿Qué problema hay con "endurecer"? ¿Qué trauma tiene esta sociedad con eso?
¿Por qué estamos tan inundados de indolencia?

Vengo con mucha angustia porque hace días fuimos testigos de la impunidad con la que Pablito García Aliverti llegaba y se iba manejando del lugar al que debía llegar -como mínimo- avergonzado por ser asesino de un tipo que iba a trabajar.   De todos los colegas que suelen opinar sobre actualidad y realidades sociales, sólo un puñado se pronunció al respecto.  Debimos repudiarlo todos!   Es un impune que llevó medio cuerpo humano dentro de su auto durante kilómetros sin siquiera parpadear.  Ese estúpido sigue manejando!

Ahí está mi concepto de justicia.  Justicia sería que él mismo no quisiera manejar aunque las leyes se lo permitieran.  Sería la justicia de su humanidad tratando de alejarse de un error que le quitara el sueño.  Pero no pasa.  No pasa porque estamos invadidos de gente espantosa.

Manejás borracho y todos te festejan.
Te drogás en fiestas electrónicas y sos cool, te drogás en una bailanta y sos una reventada que merecía morir.
Autos en las rampas, acomodo en todos lados, falsos arrastrándose por lugares de privilegio, tipos garcas, poderosos que compran todo (incluso vidas), gente que ama tener esclavos disfrazados, resentidos...

Todo depende.  Siempre depende.  Como decía mi abuelo:  Si tengo dinero en el bolsillo van a decir "Raúl está alegre", si ando pobre dirán "Raúl es un borracho de mierda".

Perdón, es injusto este detalle porque los que lo van a leer son justamente los otros. Esos a los que les duele Araceli, Micaela, Reinaldo Rodas, Lucía, Candela Rodríguez, los que no olvidan a María Cash, a Diego Peralta, a Julio López.

No me da miedo decir que quiero penas más duras.  Juicios ejemplares.
No es justo que manejar borracho, atropellar a alguien y llevarlo 17 km incrustado en el parabrisas del auto tenga como pena 4 años de prisión.
No es justo que un violador reciba una condena de 5 años. No es justo que a un violador se lo libere antes por "buena conducta" porque eso nos obliga a asumir que los jueces son estúpidos.  ¿Qué violador se portaría mal en la cárcel?
No es justo que no tengamos un político honesto! ¿Se dan cuenta?  No es justo porque yo conozco gente honesta, gente capaz, gente honrada.  ¿Por qué siempre ocupan esos lugares personas que no tienen facultades ni intelectuales ni "morales" para hacerlo?

No se trata de partidos políticos!
Se trata de nosotros!

Estamos jodidos. Por eso, nena: si leés esto, avisale a tus padres a dónde vas, quienes son tus amistades. Estás sola. No seas carne de cañón de este mundo mediocre que te toca.  Allá afuera van a decirte cosas ue te van a hacer sentir invencible pero sabés algo?  No es así, esa es la ilusión que tenemos las mujeres más grandes.  A vos te toca aguantarte este conglomerado de discursos facilistas que van a tener mártires desparramados por todos lados, mártires entre los cuales podés incluirte.  Cuidate hasta que podamos arreglar este mundo para vos o para tus hermanos menores.

Me quedo deseando que en un futuro haya menos jueces por legado familiar y más gente con ganas de trabajar por el otro. 

Once años atrás fui a denunciar amenazas tales como "vas a aparecer en una zanja" "te voy a llenar el estómago de plomo" y otras barbaridades. El que me recibió en la comisaría de Bella Vista nos dijo a mi madre y a mi "del dicho al hecho... no se haga problema señora que éstos no hacen nada". Mi mamá le dijo que a ella no le importaba su opinión, que tomara la denuncia. Yo fui afortunada al tenerla a ella. No todas las chicas tienen la misma suerte pero una década después siguen contestando lo mismo quienes nos deberían proteger.

Hay que cambiar muchas cosas. Demasiadas.

De egoísmo ya tuvimos bastante.

Pensaba de qué sirve que yo esgrima acá mi pena o mi indignación... en este ir y venir de ideas y de rostros que se van a quedar para siempre, se me ocurrió proponerles algo:  pidamos un plebiscito para solicitar con urgencia una modificación del Código Penal para aumentar la duración de las penas impuestas.  Que "cadena perpetua" sea una certeza de que un violador no va a volver a salir y de que, el que matá no lo hará nunca más.

Es nuestra deuda social con cada víctima.

martes, 25 de abril de 2017

Cátedra de la Sociología del Siglo XXI


Esta publicación no va a tener contenido de mi autoría en su totalidad, es necesario incluir una entrevista del año 2007.
"El tiempo vuela" dicen por ahí y este texto no sólo lo comprueba sino que nos sitúa en lo más alto de la más baja realidad, esa que por inercia, por indolencia o por negación ya ni vemos.Vivo convencida de que, en estos tiempos en los que las universidades escupen economistas formados con las bases teóricas de Adam Smith (que vivió en el S.XVIII) o sociólogos que siguen teniendo como "actuales" las ideas de Karl Marx, leer entrevistas como la que voy a dejar a continuación son una especie de cachetada social. Que se entienda que no se trata de una crítica a Smith o Marx sino de una observación sobre lo que se entiende por contemporáneo. No puedo justificar esta opinión tan personal más que diciendo el nombre de alguien que cumplía exactamente 4 años en el preciso momento en el que fallecía uno de los padres del socialismo científico (Marx), su nombre es Albert Einstein. Todo es tan relativo que mis opiniones no pueden escapar a ello.
A continuación dejo la ya mencionada entrevista que -en teoría- realizó un periodista de la Rede Globo a Marcola, un personaje muy importante del narcotráfico instalado en Brasil. Digo "en teoría" porque se puso en duda que se trate de un material periodístico legítimo. De todas formas, no deja de ser un intercambio que llama a la reflexión a pesar de lo soso que fue el entrevistador ante semejante oportunidad (si es que existió tal encuentro).


El diario O Globo de Brasil en su separata Segundo Cuaderno, publicó una ’Entrevista a Marcola del PCC’. El es Marcos Camacho, jefe de la banda carcelaria de Sao Paulo denominada Primer Comando de la Capital (PCC). La siguiente es la traducción textual del reportaje.
- ¿Usted es del PCC?
Más que eso, yo soy una señal de estos tiempos. Yo era pobre e invisible. Ustedes nunca me miraron durante décadas y antiguamente era fácil resolver el problema de la miseria. El diagnostico era obvio: Migración rural, desnivel de renta, pocas villas miseria, discretas periferias; la solución nunca aparecía… ¿Qué hicieron? Nada.
¿El Gobierno Federal alguna vez reservó algún presupuesto para nosotros? Nosotros sólo éramos noticia en los derrumbes de las favelas de los cerros o en la música romántica sobre ’la belleza de esas montañas al amanecer’, esas cosas… Ahora estamos ricos con la multinacional de la droga. Y ustedes se están muriendo de miedo. Nosotros somos el inicio tardío de vuestra conciencia social ¿Vio? Yo soy culto. Leo al Dante en la prisión.
- Pero la solución sería…
¿Solución? No hay solución, hermano. La propia idea de ’solución’ ya es un error. ¿Ya vio el tamaño de las 560 villas miseria de Río? ¿Ya anduvo en helicóptero por sobre la periferia de San Pablo? ¿Solución, cómo? Sólo la habría con muchos millones de dólares gastados organizadamente, con un gobernante de alto nivel, una inmensa voluntad política, crecimiento económico, revolución en la educación, urbanización general y todo tendría que ser bajo la batuta casi de una ’tiranía esclarecida’ que saltase por sobre la parálisis burocrática secular, que pasase por encima del Legislativo cómplice.
¿O usted cree que los chupasangres no van a actuar? Si se descuida van a robar hasta al PCC. Tendría que haber una reforma radical del proceso penal del país, tendría que haber comunicaciones e inteligencia entre policías municipales, provinciales y federales (nosotros hacemos hasta conference calls entre presidiarios…) Y todo eso costaría billones de dólares e implicaría una mudanza psicosocial profunda en la estructura política del país. O sea: es imposible. No hay solución.
- ¿Usted no tiene miedo a morir?
Ustedes son los que tienen miedo a morir, yo no. Mejor dicho, aquí en la cárcel ustedes no pueden entrar y matarme, pero yo puedo mandar matarlos a ustedes allí afuera. Nosotros somos hombres-bombas. En las villas miseria hay cien mil hombres-bombas. Estamos en el centro de lo insoluble mismo. Ustedes en el bien y el mal y, en medio, la frontera de la muerte, la única frontera. Ya somos una nueva ’especie’, ya somos otros bichos, diferentes a ustedes. La muerte para ustedes es un drama cristiano en una cama, por un ataque al corazón. La muerte para nosotros es la comida diaria, tirados en una fosa común. ¿Ustedes intelectuales no hablan de lucha de clases, de ser marginal, ser héroe? Entonces ¡llegamos nosotros! ¡Ja, ja, ja…!
Yo leo mucho; leí 3.000 libros y leo al Dante, pero mis soldados son extrañas anomalías del desarrollo torcido de este país. No hay más proletarios, o infelices, o explotados. Hay una tercera cosa creciendo allí afuera, cultivada en el barro, educándose en el más absoluto analfabetismo, diplomándose en las cárceles, como un monstruo Alien escondido en los rincones de la ciudad. Ya surgió un nuevo lenguaje. ¿Ustedes no escuchan las grabaciones hechas ’con autorización’ de la justicia? Es eso. Es otra lengua. Está delante de una especie de post miseria. Eso. La post miseria genera una nueva cultura asesina, ayudada por la tecnología, satélites, celulares, Internet, armas modernas. Es la mierda con chips, con megabytes. Mis comandados son una mutación de la especie social. Son hongos de un gran error sucio.
¿Qué cambió en las periferias?
Plata. Nosotros ahora tenemos. ¿Usted cree que quien tiene 40 millones de dólares como Beira Mar no manda? Con 40 millones de dólares la prisión es un hotel, un escritorio… ¿Cuál es la policía que va a quemar esa mina de oro, entiende? Nosotros somos una empresa moderna, rica. Si el funcionario vacila, es despedido y ’colocado en el microondas’. Ustedes son el estado quebrado, dominado por incompetentes. Nosotros tenemos métodos ágiles de gestión. Ustedes son lentos, burocráticos. Nosotros luchamos en terreno propio. Ustedes, en tierra extraña. Nosotros no tememos a la muerte. Ustedes mueren de miedo. Nosotros estamos bien armados. Ustedes tienen calibre 38.
Nosotros estamos en el ataque. Ustedes en la defensa. Ustedes tienen la manía del humanismo. Nosotros somos crueles, sin piedad. Ustedes nos transformaron en ’super stars’ del crimen. Nosotros los tenemos de payasos. Nosotros somos ayudados por la población de las villas miseria, por miedo o por amor. Ustedes son odiados. Ustedes son regionales, provincianos. Nuestras armas y productos vienen de afuera, somos ’globales’. Nosotros no nos olvidamos de ustedes, son nuestros ’clientes’. Ustedes nos olvidan cuando pasa el susto de la violencia que provocamos.
- ¿Pero, qué debemos hacer?
Les voy a dar una idea, aunque sea en contra de mí. ¡Agarren a ’los barones del polvo’ (cocaína)! Hay diputados, senadores, hay generales, hay hasta ex presidentes del Paraguay en el medio de la cocaína y de las armas. ¿Pero, quién va a hacer eso? ¿El ejército? ¿Con qué plata? No tienen dinero ni para comida de los reclutas. El país está quebrado, sustentando un estado muerto con intereses del 20 % al año, y Lula todavía aumenta los gastos públicos, empleando 40 mil sinvergüenzas.
¿El ejército irá a luchar contra el PCC? Estoy leyendo Klausewitz, ’Sobre la Guerra’. No hay perspectiva de éxito. Nosotros somos hormigas devoradoras, escondidas en los rincones. Tenemos hasta misiles anti-tanque. Si embroman, van a salir unos Stinger. Para acabar con nosotros… solamente con una bomba atómica en las villas miseria. ¿Ya pensó en eso? ¿Ipanema radiactiva?
Pero… ¿No habrá una solución?
Ustedes sólo pueden llegar a algún éxito si desisten de defender la ’normalidad’. No hay más normalidad. Ustedes precisan hacer una autocrítica de su propia incompetencia. Pero ser francos, en serio, en la moral. Estamos todos en el centro de lo insoluble. Sólo que nosotros vivimos de él y ustedes no tienen salida.
Sólo la mierda. Y nosotros ya trabajamos dentro de ella. Entiéndame, hermano, no hay solución. ¿Saben por qué? Porque ustedes no entienden ni la extensión del problema. Como escribió el divino Dante: ’Pierdan todas las esperanzas. Estamos todos en el infierno’.
O Globo / La Haine
La autenticidad de la entrevista ha sido puesta en duda         
Jueves.4 de enero de 2007



Cuando escucho hablar de socialismo, de sociedad, de analistas sociales siempre me termino quedando con la impresión de que en los lugares esos a los que no nos acercamos por miedo o ignorancia está esparcida generosamente la respuesta a todos los interrogantes. Ahí donde no hay café en pocillos caros está el análisis más puro. Los que estamos de este lado seguimos siendo unos ilusos, soñamos con repetir teorías viejas y aplicarlas a una realidad que desconocemos como si esto se tratara de física y química, de prueba y error, de ensayos y postulados. Nada más alejado, cuando empezamos a descubrir la punta de la madeja, el viento ya la puso a rodar en el sentido opuesto.En el año 2007 (supuestamente) nacía una entrevista en la que un preso nos puede poner tras las rejas con tan solo esgrimir un relato.


Tenías razón... así de relativo es todo, querido Albert.



viernes, 14 de abril de 2017

Vestida de ausencia

Alguna vez oí a lo lejos a alguien decir que "no toda ausencia es olvido".  Desde aquel momento me he preguntado muchas veces si esa frase tenía algo de cierto.  La ausencia es la forma sutil en la que la vida nos termina demostrando que todo esto es un gran rompecabezas.  La pieza que no encaja, tarde o temprano, con los costados ajados de tanto intentar, terminará en el fondo de la bolsa esperando el paisaje correcto.  Estoy convencida de que tarde o temprano sucede así.

Los desencuentros de la vida son habituales, algunos se acostumbran a ellos, levantan la bandera de la queja, se lamen la herida en silencio, sonríen para la cámara, se acuestan y en la oscuridad de la habitación es donde ven todo con mayor claridad.  Es la paradoja de la vida, los momentos en los que no  hay luz, las cosas suelen verse mejor.

Nos acostumbramos a estar mal y también tomamos por costumbre quejarnos desde el sofá.  Otros vamos por la vida vestidos de inconformables, ante el menor disgusto se nos instala la espina del miedo, miedo a volvernos como esos que no nos gustan nada, esos que transcurren, que eligen por comodidad, que se cansaron temprano de pelear por la felicidad.  Una felicidad que no se resume a un buen vino, a gustos que se puedan aparentar, a fotos llenas de sonrisas que parecen una publicidad.

En este mundo nos resulta más fácil sacarnos la ropa que los miedos, entonces le ponemos tiempo a todo, evaluamos todo, mostramos lo que tenemos como si fueran trofeos, perdemos el tiempo en estos espacios en los que tenemos a personas que quizás necesitan dos mates y un abrazo en lugar de millones de likes.  

El miedo me aburre, pero es un aspecto demasiado personal como para pretender que el que lea esto se pregunte a qué le tiene miedo.  De todas formas, quizás lo hagas.  No estaría mal.

"La ausencia no es olvido" o quizás sí.  Hay muchas formas de estar ausente sin estarlo.  Hay muchas formas de estar cerca estando definitivamente lejos.  A veces hay que aprender a la fuerza cosas que de otra forma nos costarían la vida.

A quien lea esto le deseo una vida llena de presencias.  Que lleguen vestidas de música, de regalos en la calle, de gestos humanos, de palabras de aliento, de momentos inolvidables, de cuerpos cansados de bailar, de libros, de frases, de consejos de viejos y de niños, de sonrisas y de sueños.



domingo, 9 de abril de 2017

La moda de "No estigmatizar"

Nos acostumbramos a vivir rodeados de personas que maltratan, abusan, someten.

Sólo manifestamos estupor cuando buscamos a una persona un par de días y aparece su cuerpo confirmando nuestra pasividad. Salimos a los 5 días a pintar paredes con las revolucionarias frases "Muerte al macho" "Lesbianizate" y un sin fin de originalidades marketineras que jamás van a resultar lo suficientemente consistentes como para lograr que la justicia deje de ser esa estatua con los ojos tapados, que tan oportunamente nos representa.

En EEUU en el año 1994, murió Megan Kanka de 7 años luego de ser violada y estrangulada por su vecino que había estado en prisión dos veces antes de este crimen. La ira, el enojo y la presión de los ciudadanos lograron que se promulgara una ley que garantizaba la información a la población cada vez que un criminal era liberado.

En nuestro país se intentaron medidas semejantes pero no fue posible que llegaran a buen puerto porque nos acostumbramos a hablar de "estigmatización". Me pregunto, ¿qué es lo que queremos?

Es sabido que es políticamente correcto decir que hay que dar oportunidades pero no estamos evaluando pacientemente de qué estamos hablando cuando nos volvemos tan generosos con la suerte que le toca al resto. Un ladrón puede cambiar su conducta si se trata de necesidad, de falta de oportunidades. Enseñar un oficio, cambiar el chip y acompañarlo pueden ser una salida. Pero un violador no se cura, es un psicópata que disfruta del padecimiento ajeno, el placer reside en el sufrimiento de otra persona, en el sometimiento. Verdaderamente ¿nos tiene que importar la estigmatización de un tipo que es potencial violador nuestro o de alguien que queremos? ¿O es quizás nuestra incapacidad de sentir cercanas a las "otras" lo que nos lleva a opinar como bipolares?

No nos ponemos en la piel de las otras chicas, niñas y niños que terminamos ofreciendo como verdaderos sacrificios humanos cada vez que, por ser "correctos", decimos lo conveniente sin que la sangre que nos hierve en las venas nos marque el pulso.

No es casual que un día después de encontrar el cuerpo de Micaela, el juez Carlos Rossi -que es quien consideró que Sebastián Wagner debía estar libre- sea sometido a un JURY. Eso lo logró la voluntad popular. Vos y yo posteando la cara de Carlos Rossi. Gonzalo Heredia (por citar un ejemplo), que supo usar su popularidad para que no se nos olvide la cara del que firmó la sentencia de Micaela con su pluma fácil. ¿Lo estamos estigmatizando a Rossi? No. Porque él no es un incapaz, tiene un cargo de suma responsabilidad y su liviandad en la condena de unos, resultó la condena eterna de otros.

Nos desgarramos las vestiduras hoy, pero hace años venimos siendo cómplices de esto, porque dejamos todo en manos de organizaciones que tienen fuerza para morder pero nunca llegan al hueso y es entonces cuando termina todo en un circo mediático y porque, mal que nos pese, depende la bandera política que lleve el estúpido de turno, nos parece menos o más atroz lo que el personaje en cuestión denuncia. A las pruebas me remito:



ABUSO DESHONESTO. " Fellatio in ore". Menor de 8 años. PENA. Graduación.

1) La "fellatio in ore" no puede constituir en nuestro Cód. Penal, el denominado "acceso carnal", debiendo encuadrarse el hecho en la figura de abuso deshonesto.

Para el que no comprenda la expresión "Fellatio in ore", es sexo oral. No olvidemos que en esta oportunidad se hablaba de un caso en el que una menor (8 años) era la sometida a esta práctica.


2) Teniéndose en cuenta que el único hecho imputado al procesado se consumó a oscuras, lo que reduce aún más el contenido traumático de la desfavorable vivencia para la menor, que no registra antecedentes, que confesó plenamente el hecho y que demuestra arrepentimiento, parece ajustado a derecho la pena de 3 años de prisión, de efectivo cumplimiento. 


C.N.Crim. Sala VI (Def.) - Elbert, Donna, Zaffaroni - (Sent. "S", sec. 23).
c. 17.415, TIRABOSCHI,J.
Rta: 26/4/89.


No hace falta ser Einstein ni Da Vinci para darnos cuenta de que todo es leve a los ojos de un juez como Zaffaroni que tiene un apellido que parece haberle signado la vida, porque sólo un tipo suertudo puede decir tamañas estupideces, ser dueño de prostíbulos, seguir diciendo otras estupideces y andar por ahí como si nada. De alguna forma, Micaela, Candela, María Soledad, Marita, María Cash son víctimas y/o desaparecidas que nos deberían pesar con mucha responsabilidad a todos.

Cadena perpetua para violadores. Y que no sea un nuevo chiste, que agarren el diccionario y que busquen "perpetua" y que la apliquen.

Escrache público a cada juez incompetente que nos condena con las libertades gentiles que regala. Que hoy le pese a Rossi ver su cara en todos lados al punto de que su propio entorno profesional le suelte la mano es la muestra de que es lo que tenemos que seguir haciendo. Que sus hijos nos padezcan hoy, quizás sea la forma de salvar a otra chica de la liviandad de una pluma.

Adjunto la #LeyMegan o #LeyWetterling para que lean los que estén interesados.

sábado, 8 de abril de 2017

El juez

Una vez más la noticia que NO sorprende, nos sorprende. 

Una vez más la noticia retuerce el estómago de los que abrazábamos, quizás infantilmente, la idea de que Micaela iba a aparecer viva.

Basta imaginarse a esa madre pariendo un dolor que seguramente duele más que un parto porque éste será un dolor eterno. Basta imaginarse la impotencia de ese padre que como hombre se debe  preguntar cómo alguien es capaz de algo semejante.

Ahí está.  Ya es definitivo. Apareció muerta. Podemos suponer los opinólogos que el autor es Sebastián Wagner,  todo indica que sí,  si no lo fuera, hay otro mal parido dando vueltas.  De todas formas... no olvidemos más!  Por favor!!! No olvidemos que hay un juez que usó su firma para dar libertad a un violador que cometió más de un crimen. No olvidemos que Carlos Rossi nos condenó con su firma, que largó al lobo en el medio de un corral lleno de corderos (en los que no están sus seres queridos porque los jueces viven como reyes en este país) y en la ruleta le tocó a Micaela pero pudo ser tu hija, tu sobrina, tu hermana. No olvidemos que Carlos Rossi firmó el certificado de defunción de Micaela. Es así.  No hay nada subjetivo en esto.

Un violador disfruta del acto de someter. Por eso la estupidez de Cordera se vuelve mucho más grave hoy!!! Ves, progre de manual, que no es joda lo que dijiste??

Ven? Ven que nosotros somos quietos??
Ojalá hoy se llenaran las plazas!!! Ojalá hoy fuéramos al Congreso para exigir que estas lacras se pudran en la cárcel,  o que sirvan como donantes vivos! Suena facho?

Más facho es seguir permitiendo que tipos como Rossi o Axel López nos condenen!
Prohibido olvidar!
Prohibido perdonarlos.
Son nuestros empleados.
No nos olvidemos de eso.


Ya están organizando una marcha (para el martes, esa es la parte triste) y eso hace que esto se vuelva cuestión más propia de un movimiento social que de la sociedad en movimiento.


Seguimos sin entender nada. Estamos perdiendo el hermoso don de la espontaneidad, que no entiende de almanaques ni horarios, porque cuando la sangre hierve, la acción es irrefrenable.

viernes, 31 de marzo de 2017

Si no puedes contra ellos, disuélvelos

Para Zapatero es "antagonismo intenso".
Para los rusos "hay que dejar que se arreglen y no hay que echar más leña al fuego".
Para la ONU, Maduro debería recapacitar y devolver el orden democrático.
Para Chávez (según algunos recuerdos fílmicos que dejó), estamos presenciando un Golpe de Estado.
Calculo que Fujimori debe sentirse esperanzado que que otro inescrupuloso siga su legado.
Para los socialistas de café caro esta escena es el elixir de los dioses.
Para los socios de Chávez y ahora de Maduro (que evidentemente tiene de maduro el apellido y la sed de poder) es una arista más de la encendida realidad social.

Para los venezolanos el calvario viene desde hace años, al menos así parece cuando uno descubre filmaciones en las que gente corriente se comporta frente a un mercado como si fueran ratas en un basural, cuando comparten imágenes de lugares que parecen ruinas.  Y no es que tenga un problema personal con las ruinas, en muchos lugares son merecedoras de las mejores fotografías y los países supieron hacer de ellas un hermoso negocio.

Si alguien de los que lee esto se tomó el tiempo de seguir en las redes sociales a periodistas o a simples ciudadanos venezolanos, es imposible que al ver las imágenes de los hospitales, de los edificios que fueron emblema de empresas privadas y públicas, al ver la fotografía de la Venezuela NO TURÍSTICA no se le rompa el corazón de pena.

En Argentina somos muy susceptibles.  Alguien te elimina un comentario en las redes sociales y ya lo tildamos de censura y atentado contra la libre expresión.  A mi en algún punto me da esa sensación también, por consiguiente es imposible que lo que sucede en la tierra de Simón Bolívar no me parezca un atentado contra los últimos vestigios de la libertad...  lo que me asombra es que no le suceda lo mismo a todos, que no lo vean así, que lleguen siquiera a dudar en pronunciarse en contra de un atentado contra el sistema democrático, me asombra mucho más de nosotros los argentinos que del tema sabemos bastante y hemos fabricado nuestra susceptibilidad con base en esos atropellos.  Yo no viví un Golpe de Estado, nací justamente el año en el que esta nación volvía a la democracia, por lo tanto me queda escuchar la radio de los otros y bueno, asumir que fue como me lo cuentan.  Sin embargo, lo seguro es que es una violación al orden establecido y eso no tiene nada que ver con el origen que tenga quien proponga o imponga tamaña medida.  Entonces digo, no parece grave que un país vecino tenga un presidente que, en el afán de que se cumplan sus decisiones (caprichosas o no) disuelva un parlamento?

El poder no es ciego, enceguece.  Lo vemos a diario.  Todos tuvimos un compañero que de ser un rasca como nosotros pasó a ser jefecito y de ahí a jefe medio pelo y de ahí para arriba casi ya ni nos saluda.  Eso, innegablemente, define a la persona, no al puesto.  Se puede ser líder sin ser abusivo, déspota, maltratador, sin ser egoísta e inescrupuloso.  Ah... claro, dije líder.  Y ser líder se puede ser para bien o para mal pero siempre naturalmente.  Hitler fue un gran líder.  Buen ejemplo.

Venezuela pasa hambre hace rato.  Fuera de la Isla Margarita, aquellos que pisan territorio venezolano cuentan que es "áspero" andar por ahí, que se respira tensión, que se respira tristeza.  No se cómo la pasarán los acomodados porque ya sabemos que los gobiernos socialistas aplican la teoría desde las mansiones que tienen en su propio país y (los más astutos) en las afueras.

Tanto miedo al cuco, tanto miedo a las barras y las estrellas merodeando la bandera de Venezuela y ahí van los imberbes a disolver lo único que ya no condecía con la realidad de un gobierno que hace rato perdió el don de democrático.

Dejo por acá el artículo II  de la Constitución Nacional de la República Bolivariana de Venezuela.
Va a sonar a chiste pero juro que no lo es.

Artículo 2. Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político.

El pluralismo político se viene suicidando hace rato, la ética puede ser un tema complejo para debatir teniendo en cuenta que estamos hablando de un presidente que recibe mensajes del más allá mediante un pajarito, los derechos humanos son una utopía mundial que confirmo cada vez que veo gente revolviendo basura para comer, la responsabilidad social y general está ausente en la clase política de la mayoría de los países del mundo, la solidaridad siempre nace y vive en el pueblo mientras los del pueblo no se metan en chanchullos y terminen mordiendo de la torta del poder que parece que provoca Alzheimer a los valores, la igualdad es un buen título para publicidades y campañas políticas pero es de aplicación casi nula, la justicia es lo que se usa a conveniencia, la libertad es sólo la propia, la vida es lo que intentamos defender.


Quise definir el artículo II y creo que debieron quitarlo de la Constitución de Venezuela hace rato.

PODER, PODER Y MÁS PODER.

Mi conclusión es una, viven hablando de lo peligrosos que son los demonios para enjaularnos en sus micro mundos supuestamente seguros, nos regalan galletitas, nos dan de tomar, nos van sacando la ropa pero a esa altura no lo vemos mal porque estamos recibiendo algo a cambio, seguimos sintiendo que nos están salvando.  Nos siguen hablando del demonio, tal como la iglesia.  Nos llenan de angustia y de miedo, nos mantienen el reloj de arena girando para que no nos demos cuenta de que el tiempo pasa y que seguimos comiendo y tomando de la mano del rey disfrazado de mendigo.  Los demonios no atacan pero estamos convencidos de que van a hacerlo.  Le dimos todo al rey, principalmente nuestra confianza.  Pero como siempre, existen esos que parecen nacidos de la Alegoría de la caverna de Platón, escapan sea cual fuere el motivo y empiezan a ver las cosas de distinto modo.  Esos son los que se convierten en piedras en el zapato de estos tipejos con delirio de dioses.  Quizás no lo parezca pero ellos, los poderosos, están mucho más encadenados que sus propios súbditos.

Nadie sabe cómo va a terminar la historia.  Seguramente algunos se meterán en el medio, más teniendo en cuenta que Venezuela es un país que  podría estar muy bien organizado económica y políticamente con la explotación de sus reservas de petróleo y la explotación del turismo.  No van a faltar buitres, pero tampoco van a faltar abrazos hermanos que se compadezcan de algo mucho más noble que la estricta situación política.  Quizás faltó un atropello semejante para que algunos pudieran ponerse en el pellejo de los que se tuvieron que acostumbrar a mendigar una bolsa de comida para vivir en un país que tiene todo para ser el mismísimo paraíso.  Los demonios no siempre están afuera... pero conviene hacernos creer que es así.  La política suele ser más parecida a una religión que a una estrategia inteligente y medida.

Es simplemente una opinión.

Abrazo a los hermanos de Venezuela.

jueves, 30 de marzo de 2017

Buenos deseos

Que te robe años lo incierto.
Que te sorprenda la vida.
Que te arrebate una lágrima un buen recuerdo.
Que te digan que se te ve mejor.
Que parezcas lo que sos o que parezcas siempre menos.
Que te salga de los poros la alegría.
Que las etiquetas, los colores y las ausencias te pesen menos.
Que regales cosas sin precio y que jamás te compren con dinero.
Que los envases no te engañen. 
Que no te decepcionen las sonrisas.
Que te acuestes con un sueño. 
Que despiertes con otro nuevo.
Que las opiniones no te afecten a menos que sea para alentarte a intentarlo de nuevo.
Que te robe angustias lo sincero.
Que te robe las dudas un buen cuento.
Que nadie colonice tus puertos con banderas que no resistan al viento.
Que la paz te abrace inmensamente como el mar abraza a un velero.
Que las dudas sean, en el tren de tu vida, simplemente pasajeros.
Que leer te robe una sonrisa.
Que nazca una esperanza por el simple hecho de leer esto.


jueves, 16 de marzo de 2017

Prohibido Olvidar

Cuando sucedió la tragedia de Once todos pensamos que podríamos haber estado allí.

No importa si hacinados en el primer vagón para llegar primeros, como sentenció algún funcionario enrgúmeno en una declaración que recorrería todo el país.  

No importa si distraídos mirando un celular o leyendo un libro.

No importa si con la cabeza colgando de cansancio o escuchando música.

No importan los detalles de los que iban presos allí dentro, eran personas y como tales eran variadas, tenían sueños.

Hoy, en este viaje, me queda como espacio cómodo para ir leyendo justamente ese rincón inutilizado que tienen muchos trenes. Una especie de cabinita a la que se accede sin necesidad de abrir una puerta ni de forzar nada. Me paro acá y sonrío como si hubiese hallado agua en el desierto. De alguna forma, encontrar espacio en un transporte público te da casi la misma felicidad que ganarte un viaje al caribe. Conservo mi sonrisa y miro alrededor, nadie parece haber tenido en cuenta este recinto que parece olvidado hasta por los propios dueños de la formación.  Es un espacio de 1 x 2. Estoy cómoda.  De repente una angustia espantosa me cruza la garganta mientras viaja a mi retina, la imagen nítida y sonriente, de Lucas Menghini Rey aquel día en el que todos estábamos preguntándonos dónde estaría él. Mientras se nos anudaba el cuello viendo las caras de todas las víctimas fatales y las que no.

Yo estoy en un espacio que quizás Lucas miró con la inocencia y felicidad con la que yo celebré la posibilidad de viajar mejor. Estoy casi segura de que así fue.

No pude evitar pensar en que, así como la vida nos regala cosas mágicas que ni creemos merecer, otras veces nos somete a los dolores más inexplicables e impensados.  No es que quiera echarle la culpa a la vida de esto que ya tiene responsables con nombre y apellido. Simplemente me permití hacer ese recorrido imaginario con esas personas que tuvieron que ser "el precio" de algunos empresarios y funcionarios para hacer lo que debieron hacer mucho antes. La sentencia se repite, necesitamos mártires para actuar.

Mi abrazo a todas las familias que hoy extrañan a alguien que perdieron en esa tragedia y a los sobrevivientes que tienen que batallar contra el miedo cada vez que buscan su lugar en esta sociedad mezquina y ciega de tanta realidad.

Nunca sabemos lo que nos espera. Es una pena que la corrupción nos arrebate esa sonrisa pícara mientras nos obligan a perder... justamente  cuando creíamos que era posible ganar.

lunes, 13 de marzo de 2017

Te vas a quedar Solari

Cayendo del mapa está Argentina, el país que siempre espera la tragedia para analizar cómo debieron hacerse las cosas.

No tenía nada que decir sobre lo sucedido en Olavarría porque no había visto nada aún pero unas cuantas horas después van apareciendo los que no daban señales de vida, los fallecidos son identificados y los vecinos de Olavarría (de los cuales muchos hicieron el negocio del chori y otros que padecieron a los visitantes ricoteros y que los insultaban en croata antes y durante el show) terminan siendo los que los asisten todavía para dejar tranquilas a las familias desesperadas que perdieron contacto con sus seres queridos.

Ahora bien,  la misa hace rato que termina con alguna nota turbia al final pero parece que nada resulta trágico cuando algún bípedo muere en nombre del rock.  Una persona que no es fanática de nada (como yo) se preguntará cómo tipos y mujeres de mi edad son capaces de ir a semejante rejunte de gente con sus hijos -por ejemplo-, o cómo se van al medio de la nada sin asegurarse su propio bienestar o simplemente cómo van haciendo dedo y dejan a la suerte la vuelta. Por supuesto que no todos son así, pero 18 horas después del desastre había decenas de personas desaparecidas, familias enloquecidas y gente compartiendo fotos compulsivamente en las redes sociales, había vecinos asistiendo a la gente como si hubiesen sido víctimas de un alud o un atentado, vecinos que se ofrecían para ir a los hospitales a preguntar si allí estaban las personas desaparecidas,  vecinos donando comida, agua y ropa para personas adultas que fueron de viaje a ver a un artista.  

¿Estamos todos locos?  Fueron a un recital!  Perdón pero me parece el colmo de la estupidez. Una cosa es ayudar a alguien que vivió una tragedia natural y perdió todo pero estos cabeza de termo fueron a ver al rock star y son -en parte- responsables de que la "Misa Ricotera" sea lo que es y de que siempre haya algún sacrificado en el ritual.  

Hace rato que el público de algunos artistas va a los espectáculos a querer alzarse con los laureles de sus talentos o sueños adolescentes incumplidos o truncados y le arruinan la fiesta a los que siguen al Indio desde que era imposible imaginarlo fuera de los redondos.

"La música no mata" escriben por ahí mientras te muestran gente en la terminal de Olavarría con unas caras que te llevan a preguntarte si ellos mismos sabrán cómo se llaman.  El asunto es que cada uno hace de su trasero un florero, pero a esta altura y viendo que el promedio lógico colectivo pasa por buscar siempre la culpa en el otro, deberíamos guardar algunos diarios para no olvidar que acá es así y por lo visto no va a cambiar.  

Cuando haya tragedias, vamos a hablar todos y vamos a ver las desesperadas reacciones de los políticos y funcionarios de turno buscando que lo sucedido no los salpique, vamos a ver a los otros argentinos ayudando y vamos a ver a los artistas con la soga al cuello vomitando números mientras intentan limpiar sus nombres llamándose artistas aunque muy poco sepan de arte y de sensibilidad.

Cuando Callejeros tocaba aquella noche de 2004 hubo irregularidades que eran parte del folclore argentino, personas que iban con sus hijos a ver a su banda favorita y los sometían a esos pobres niños a tragar humo, a estar aturdidos y encerrados en un baño que oficiaba de guardería cuidados por una persona que ni conocían. Las salidas de emergencia estaban clausuradas,  el lugar no debía estar habilitado pero lo estaba.  Las bengalas eran la nota de color pero como lo que siempre falta es la lógica, ahí teníamos a dos o tres idiotas enajenados usando pirotecnia en un lugar cerrado y lleno de material inflamable.  Todos se lavaban las manos, los fans decían con sus caritas de amor "el Pato frenó el show para pedir..."  Ahhhh sí, un tierno el Pato. 

Era decepcionante ver a funcionarios, al gran empresario y a los músicos disparando culpas para afuera. 
Eran vidas. 
Ellos parecían ignorarlo.

La música no mata, es cierto. Lo que mata es la materia gris inexistente de algunos que van a huevear porque les gusta el descontrol y habría que ver si al menos llegan a saber 10 temas enteros de Los Redondos.  No es una cuestión de examen para aprobar fanáticos o no, pero esa es una arista de esta pirámide en la que los de abajo se comportan como esclavos, se someten con gusto a un destrato asqueroso.

$800 por ir a ver al rockero en un descampado y en esas condiciones es una locura y cualquier ser pensante debió suponer que no era seguro estar ahí si veían que la organización era inexistente como ya lo fue antes. 

Pensar que nos reíamos cuando veíamos a Paolo en un programa de televisión haciendo el papel del hippie quemado que se reía de todo y ahora hay un gran porcentaje de gente que actúa así, por inercia.  Uhhh locoooo, qué buena onda esto!  Pero fijate si hay puertas de emergencia pedazo de ridículo! Vas con tu hijo, con sobrinos, con tu vieja a quien le duele la cadera!  

Por ahí veía la publicación del Maestro Santiago Chotsourian haciendo referencia al concierto a cielo abierto de Amadeus hace algunos años atrás. 
Casi la misma cantidad de gente. 
Un final absolutamente distinto.

Esto de que de urticaria la palabra "organización" me causa curiosidad pero más me asombra que algunos muertos importen tan poco.  Si los hubiese matado un policía sería noticia y tema de análisis sociológico.  Murió en un recital y bueno... es que había mucha gente.  ¿De verdad?  Es así de simple, parece.

Me arriesgo a decir que la educación tocó fondo.
Cuando apenas superaba los diez años le pedí a mi papá que me llevara a ver a Phil Collins o a Soda y me dijo "no porque si te pasa algo me tengo que matar, va mucha gente y me da miedo". Los espectáculos eran en un estadio. En aquel entonces me pareció exagerado pero hoy que ya pisé estadios entiendo a qué se refería.  Llevar niños a la Misa del Pastor Solari me parece una tentativa de homicidio.


Y acá viene la parte sin filtro. El Indio Solari tiene unas frases hermosas y la que me copa más es la siguiente:  "Tu negocio es muy difícil de explicar y fácil de enseñar." 

Que me perdonen los fans pero basta con ver las declaraciones del diosito pagano para entender que él los ve como seres bastante inferiores y así los trata. Algunos dicen que es mejor que no haya cortado el show y eso esconde una gran certeza, se sabía todo. Un artista imprudente que conoce más Nueva York que Buenos Aires aunque sea tan popu y del pueblo ya no asombra apuntando con sus cañones  al periodismo que se vuelve salvador o dictador de acuerdo a las conveniencias de turno.

Quería el pogo más grande del mundo y su fin justificó los medios.

El artista le tiene miedo a su público porque los ve como un conglomerado de mersas y se los fuma solo porque se lleva mucha guita cada vez que los amontona para que su ego quede bien alto.  La junta en pala, la carga en el avioncito privado y "bon voyage".

Nos quejamos de que viajamos como ganado pero a la Misa vamos a ensardinarnos con alegría, haciendo dedo y exigiendo que nos pongan micros para volver.  ¿Quién sos?  
Ya sabemos todos que el "lujo le parecía vulgaridad" pero la vida lo puso frente a un público indomable muchas veces antes de ésta y aún así siguió buscando el pogo más grande del mundo.  Por qué?  Porque no le importa nada el público.  Es la Gran Bestia Pop.

Un artista se supone sensible.  Me cuesta verle esa cara a él.

Ojalá esta vez todos paguen para que nadie más haga negocio sacrificando otras vidas.  
Hay gente idiota en todos lados. No en vano el fútbol es lo que es. 
Son solo muestras de que los argentinos somos cada vez más "giles".


viernes, 10 de marzo de 2017

Bendita voz

Cada vez que me siento frente a esta máquina, la casualidad me pone frente a una carpeta llena de cosas mezcladas porque carezco de la disciplina que te sobró siempre a vos.  En muchos momentos podría renegar del simple hecho de saber que mis 10 minutos se transforman en dos horas en el afán de que el desastre no aumente.  La culpa me obliga a ordenar un poquito por miedo a perder -entre tantas alternativas tecnológicas- la posibilidad de volver eternos los momentos que me robaron alguna sonrisa.

La música termina siendo un "amor sagrado" y este rígido se volvió un templo desde que no estás.  Acá, cada vez que me pierdo te encuentro y dudo que sea una simple casualidad que tu bendita voz aparezca en cada video o en cada audio para devolverme a esos lugares en los que mi voz se atrevía a mis desafíos y a lo que ustedes me proponían.  Fui feliz muchas veces y otras no tanto, pero de un tiempo a esta parte sólo recuerdo nítidamente los capítulos en los que nos reíamos de nosotros y soñábamos grande.

Una de las últimas canciones que hicimos decía "un retrato viejo que no tiene ni un recuerdo está vacío esperando por lo que vendrá".  Ustedes hacían lo que sabían y yo me limitaba a ponerle palabras a muchas de las canciones, no siempre querían decir algo específico y esa canción no tenía mucho sentido para mi.  Hoy que me encontré con un video en el que se te ve feliz haciendo lo que tanto te gustaba, presté atención a la letra y creo que es una verdadera bendición que los lugares que pisaste tengan tu huella indeleble, tengan una foto de tu sonrisa en cada retrato, en cada rincón.

Con vos no hubo que esperar "lo que vendrá" porque honraste el presente al punto de quedarte para siempre en todos los lugares que fueron tuyos.

Bendita tu voz cada vez que, en estos archivos sin nombre, aparece para inspirarme una carcajada, para regalarme la nitidez perfecta de un recuerdo o para arrancarme una lágrima de este corazón que te extraña tanto.

Me estarías diciendo "Lu, no seas pavota, no llores" pero sabés que soy sensible y para mi los amigos son lo más maravilloso que nos regala la vida, porque son los hermanos que se eligen.  Gracias por la casualidad de nuestros caminos cruzándose tantas veces para encontrarnos en salas lujosas, de poca monta o en nuestras casas para curar todo con la música.  Gracias a la vida por tu amistad, por tu tiempo de calidad, por haberte convertido en un ser valioso en mis momentos más tristes.

Cada vez que suene un platillo sentiré tu abrazo cerca mío.


https://youtu.be/KAOL9oT3DIU

miércoles, 8 de marzo de 2017

La soberana

Apenas comienza la mañana y las redes sociales empiezan a vislumbrar lo que será otro de esos días que los sociólogos y los psicólogos deben amar.

Algunos ya están posteando frases tales como "puta pero no tuya", "no tengo amo", "las mujeres somos el poder",  otros arremeten con "muchos idiotas dicen feliz día y no saben que no hay nada que festejar", otros piden "igualdad" y están los que sostienen "no arruinen este día con sus hormonas".

Hay para todos los gustos.

De un tiempo a esta parte todo termina siendo una gran mezcla. Por un lado es cierto que casi nadie sabe el origen de este día, ni el marco. Lo que hoy conocemos como "día de la mujer" fue un cúmulo de sucesos en los que hasta había una guerra de por medio, se pedía paz, se pedía comida, se pedía el voto femenino.
Paz, comida (para toda la población) y la posibilidad de votar.

En el marco de esa naciente conciencia colectiva, un cuantioso número de mujeres murió en New York por las pésimas condiciones de trabajo que padecían.  Este evento fue quizás el elemento desencadenante de algo que se gestaba desde un reclamo que va mucho más allá de los usos políticos que se le intente dar a este día, lo que se pedía era ni más ni menos que respeto.

Esa es la palabra que nadie escribe y que casi nadie practica.

De a poco vamos acostumbrándonos a la idea de que la igualdad es posible y eso es una falacia espantosa. Nos alborotamos y salimos constantemente a intentar reivindicar estas fechas con comportamientos muy distantes a aquello que originó que existiera -por ejemplo- un 8 de marzo.

Las mujeres y los hombres jamás seremos iguales.  Eliminar el género nos nos va a hacer iguales. En la naturaleza, los animales machos y las hembras no son iguales. Quizás los días como estos serían mucho mejores si volviéramos a hablar de "respeto humano" que es lo que faltó aquel día en New York, o cada vez que una mujer no pudo votar, o lo que falta cada vez que alguien muere de hambre.

Yo soy mujer y no me interesa convertirme en Rambo, no quiero atravesar a los hombres con mis balas. No quiero la pena de los hombres que dicen "la mujer es frágil y delicada" porque no todas las mujeres se sienten así.  No quiero ver a los hombres maltratando a sus parejas en la calle ni ver a las chicas abofeteando a sus novios en la calle porque NO somos iguales.

Estos días dejan en el aire una sensación de empoderamiento que es muy peligrosa porque no hemos podido defender nuestras ideas sin violencia, sin descalificar y sin agredir a otros. Cuando los que hacen de esto una movida política gestan la idea se olvidan que mientras están todas reunidas no pasa nada pero cuando andamos solas, la cosa es muy distinta porque lo que nos gobierna es la violencia colectiva.

Quizás es hora de asumir que todo sigue siendo una cuestión de respeto humano, porque con su sola existencia estaríamos mucho mejor.

Conozco tipos que dan asco, abusivos, groseros,  que hablan estupideces sobre las mujeres porque para ellos somos trofeos. Hay tipos que han abandonado a sus hijos, que han golpeado a sus parejas, que han golpeado a sus hermanos y hasta sus padres. Para ellos vale cualquier calificativo. 

Los días como hoy también pienso que esto de sentir que ser mujer debe ser visto como un orgullo me recuerda más a los sometimientos religiosos que a un fin altruista, después de todo Tejerina mató a su beba y es una mujer que mató a otra que ni pudo defenderse.

Yo no celebro este día porque no. Pero si me regalan una flor no voy a decir "no necesito tus flores porque no soy tu sometida".

Brindo (aunque sea temprano) por una humanidad que aprenda de los eventos históricos y que avance. No todos somos iguales ni lo seremos. 

Hombres los hay brutos, sucios, violentos, amables,  egocéntricos,  estafadores,  justos.

Si hoy podes enseñarle a una niña a respetar y a exigir que la respeten, si le enseñas a un niño lo mismo, no será necesario que haya tantas fechas notables que recordar mañana.

Mujeres las hay brutas, inteligentes, dependientes, indomables, inquietas, sumisas, agresivas, alegres, soñadoras, serias... las hubo criminales y las hubo libres de todo prejuicio.

Por eso, tal como aquel "pequeña feminista ilustrada": "nadie te pide que te vistas de rosa", las peores cadenas que podemos tener son las de nuestra mente, por eso hoy - 8 de marzo -  me quedo deseando respeto humano y principalmente que dejemos de necesitar la opinión y aprobación ajena para ser lo que deseamos.
En el mundo hay reglas. En mi casa, en mi cuerpo y en mi alma la soberana soy yo. Te deseo soberanía personal, eso es algo que vamos a tener que defender de nuestra propia miseria hasta el último día.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Querido Mario Benedetti

"No llorarse las mentiras sino cantarse las verdades" dijo alguna vez el mismo que supo dictar con inteligencia un sin fin de miserias personales que no fueron más que el dolor hecho verbo. 

Yo me declaro poeta porque así vivo. Pero no soy poeta como esos a los que admiro, aunque muchas veces mirando sus fotos pude encontrar en sus ojos la misma tristeza que se dibuja tantas veces en los míos; soy poeta para vivir pero no de profesión. ¿Por qué?  Porque ellos le escriben al amor que se vuelve virtud en el barro de sus defectos, porque lo celebran como si lamer las heridas fuera más placentero que el mismísimo amor. Entonces,  cuando la herida duele, entiendo que yo no voy a ser jamás como ellos, que se sientan en un sillón a observar con orgullo la huella indeleble de lo que los simples mortales vamos a insistir en llamar fracaso.

"Una confesión: la soledad ha dejado de herirme" dijo un día Benedetti y cuando lo leí sentí ganas de abrazarlo. Juro que cerré los ojos y lo sentí. Lo sentí enjuto, con los brazos bajos -quizás porque los que saben abrazar el dolor, suelen desconocer cómo se abrazan las personas-, lo sentí latir como aceptándome parte de su especie, una degeneración quizás de su bohemio andar.  Lo imaginé atravesado por mi sonrisa que a esta altura es inevitable sea cual sea mi estado de ánimo.  Lo imaginé escupiendo versos en una hoja, volviendo a sentir las caricias que supieron tocar su alma, lo imaginé percibiendo su propia sangre corriendo por sus venas, sonriendo recuerdos, llorando desilusiones, insultando sus propios errores, aplaudiendo haberlo intentado.

Los poetas son a la literatura lo que el payaso al circo, riegan con palabras los papeles que aparecen en la vida. Un poeta se levanta por la noche porque le arde una idea, la frase que no dijo, el final perfecto, el adjetivo que va a ponerle nombre a un beso, el punto final de un verso. Los poetas decoran el guión, lamen la pluma y han visto muchas veces la tinta corrida cuando al momento de poner FIN, los sorprende una emoción.

sábado, 18 de febrero de 2017

Para vos

Te escribo a vos que te vas recreando dentro mío como una autómata resistente. Te escribo a vos que me acompañas desde hace tanto tiempo que no recuerdo bien cuándo fue el bendito o maldito día en el que nos dimos la bienvenida. Te escribo para que sepas formalmente lo que ya sabés bien... y es que te estoy descubriendo tan cerca de mi corazón que empiezo a temer que algún día pongas en mi territorio tu bandera.

Tus seductoras luces tenues me mantienen tantas veces a salvo; juego con tu sombra y cabalgo las melodías que me hacen creerte hermana inseparable de la libertad.

Yo creo que te quiero aunque no me hagas bien, como quien toma de lo que le hace mal hasta olvidar que es malo. Te abrazo y  te vuelvo mi escudo, mi almohada y muchas veces mi santuario.

Han sido tantos los años que por momentos siento que acaricias mi pelo mientras me voy quedando dormida, soñando con que el tiempo no te deje tatuada en mi vida como una decisión con gusto a herida.

Me pregunto cuántos serán los que te besen la boca antes de que termine el día esperando que llegue el momento en el que sea posible despedirte para siempre y con una sonrisa. Cuántos habrán padecido tu hostil presencia que no es más que un boceto de la más cruel ausencia. Cuántos habrán regalado sus lágrimas en honor a tu indisimulable existencia que late fuerte porque -aunque invisible- sos gigante. Cuántos se abrazarán a errores por el simple hecho de tenerte miedo, cuantos decidirán arrebatadamente sus futuros para huir de vos... Cuántos,  como yo, te verán repleta de virtudes que difícilmente puedan existir.


Que me dures lo que debas, que me huyas si te atrapo y que me desilusiones cada tanto para que seas una cabaña de vacaciones a la que volver cada vez que no tenga a dónde ir.